23 junio, 2008

SPM

El SPM (Síndrome Pre Menstrual) es un concepto tan vago y antiguo que nadie sabe bien en que consiste; algunos dicen que hasta es una enfermedad que expresa sus síntomas en el cuerpo y la psiquis femenina.
Yo no se exactamente de qué se trata, incluso dudo de que realmente exista. En el fondo pienso que es solo un conjunto de mitos oscuros, llevados de generación en generación, que cada vez se diluyen más por tener cada vez menos asidero racional (como cuando tu abuela te dice que en “esos días” no podés lavarte la cabeza).
Prueba de lo que digo es que - a pesar de existir en el mundo laboral - en los últimos 15 o 20 años nunca, pero nunca, ví mujer alguna que haya faltado al trabajo por usar el llamado “día femenino”. Si lo pensamos 2 segundos, es un permiso totalmente ridículo. Nadie deja de trabajar por esa razón y a ninguna profesional con dos dedos de frente se le ocurriría tomarse semejante licencia. Si avanzamos un poco, es hasta injusto e irracional: por el día femenino se puede faltar sin presentar un certificado médico, pero el comprobante es indispensable después de sacarte 4 muelas.

En fin, oscuro e indescifrable, el SPM continúa para algunos teniendo tantas variantes e involucrando tantas conductas que llegamos a un punto en el que una mujer no puede simplemente sentirse mal, tener dolor de panza, estar de mal humor o un poco nerviosa porque, ineludiblemente, pasará a ser catalogada como aquella “histérica” a la que seguramente “le está por venir”.


O al menos así lo piensa Anaflex, con este comercial que me dejo boquiabierta.

El día en que vea a cualquier mujer tener alguna de estas reacciones, llamaré a la policía o al manicomio, porque seguramente tendrá algo mucho mucho más grave que un simple SPM…. Lo que sea que fuere, el SPM nunca será justificación para que las mujeres se comporten como maniáticas, ridículas, desmesuradas e irracionales una vez al mes. Las conductas que describe Anaflex son degradantes. Insultan al género haciéndonos sujetos pasivos de una especie de locura sexista que nos lleva a actuar como insanas de la noche a la mañana.

Por lo demás, Anaflex es un simple analgésico, que siempre podrá calmar un dolor físico, pero ningún dolor físico, por fuerte que sea, perturba tanto a las personas.

Llego a 3 conclusiones posibles:

1.- El supuesto SPM es solo un malestar uterino que se cura con analgésicos, libre de locuras y actos inimputables; o

2.- Anaflex es solo un analgésico y como tal no sirve para aliviar el místico SPM; o bien

3.- Anaflex no es un análgesico sino un bálsamo mágico que cura dementes.

Me quedo con la estupidez del “Si Miguel!”, al menos por tonta hace reír.

19 junio, 2008

Who the hell is Gary Geller?

Despues de una publicidad tan divertida, como la de los dos chicos que se conocen y cambian - a la vez - su aspecto para acercarse, Topline aparecio con este mamarracho de comercial.
Un rockero desconocido, hablando afonico, y seduciendo mujeres (para variar).
Nada que ver con los topline.
Impresentable.



04 junio, 2008

30 mayo, 2008

Cambio de estilo

Fernet Branca y un claro ejemplo de como se puede pasar de una mala publicidad a otra muy buena y original.
La primera es más de lo mismo, y espero se hayan dado cuenta que la dicotomía planteada no es habitual y prácticamente, existe solo en la imaginación del personaje central inspirado por algun creativo muy afortunado.
La segunda, enfocada directamente sobre lo que distingue a este fernet de los demás.
Un cambio de target? Puede ser... Más que eso, pienso que hubo un intento de cambio fallido con el primer comercial y una vuelta a los orígenes con el segundo. Que bien.




21 mayo, 2008

Hitachi LCD o "De como arruinar una buena publicidad"

Como dice el refrán "lo que mal empieza mal acaba". Gracias a esta publicidad, lo que bien empieza, a veces comparte la misma suerte.




Aclaro que antes de empezar a escribir este post, me informé mínimamente sobre las pantallas de HD o alta definición.
Así encontré información muy clara y sencilla en Wikipedia: una pantalla de HD o Alta Definición permite mayor ángulo de visión y ver más perfectos los detalles, ya que el ojo humano percibe mucho más los objetos en las direcciones laterales que en las de arriba y abajo.

En esta publicidad es realmente muy original la idea de resaltar los detalles, exagerándolos. Se adapta perfectamente al concepto HD y me gusto tanto que incluso sonreí.... hasta que llegó el detalle final.
Además de decepcionarme y arruinar todo el comercial, literalmente me dio asco.

Estas son las preguntas que me habría gustado hacer, si hubiera existido la posibilidad de recibir alguna respuesta:

1. Si los detalles anteriores eran buenos y suficientes, para que caer en el recurso de siempre?
2. Si no se les ocurrió nada más inteligente, por qué no darse por satisfechos y detenerse a tiempo?

Estando completamente segura de que el autor es un creativo y no una creativa, me pregunto -otra vez- retóricamente:

1. Le gustaría al “Sr. Creativo” ver un miembro masculino dilatarse en una publicidad sobre una pantalla LCD?
2. Sinceramente, no le parecería de mal gusto?
3. Le gustaría que la vieran sus hijos?

Bueno, aunque sorprenda, también es de mal gusto el ejemplo contrario.

20 mayo, 2008

Envase no retornable

Me gusto mucho esta idea... y no es broma!



Fuera de toda elucubracion, se destaca lo esencial de los productos de origen natural: que nos ayudan a estar bien, a cuidar nuestra salud y nuestro cuerpo. No importa lo que diga Brian Weiss, nuestro "envase" es uno solo y nos tiene que durar toda la vida, en cada una de sus vueltas.
Por suerte, el conejo con su motosierra se encarga de que las vueltas no sean más de las necesarias.

09 mayo, 2008

Que todo cambie para que nada cambie

Desde hace algunos años venimos escuchando con mayor o menor frecuencia acerca del avance de las mujeres en todos los escenarios.
En el afán de alcanzar una pretendida igualdad en derechos y oportunidades, las mujeres han desembarcado en muchos espacios largamente considerados como reservados para el género masculino.
Así, es sorprendente ver el creciente número de mujeres en todas las profesiones, en los puestos políticos (nos guste o no, nuestra presidente es el mejor ejemplo local) y en actividades que, no hace mucho, parecían impensadas para el sexo débil.
Sin ir más lejos, hoy mismo leí en La Nación que será mujer uno de cada tres agentes en la futura policía porteña.

A pesar de todo, este acercamiento que en algunos aspectos parece real, no es en las cuestiones de fondo más que una triste y simple ilusión.
Basta con ver las publicidades de esta campaña para la marca de lavarropas Drean, la cual -paradójicamente- se denomina “La mujer de hoy”.
Subo solo dos porque como decía mi abuela, para muestra basta un botón, pero las obras son mas de dos y ninguna tiene desperdicio.





En una primera impresión, estos comerciales nos hacen pensar que todo ha cambiado y que las mujeres ya no están esencial y culturalmente condenadas a los quehaceres del hogar. Cada pieza publicitaria se destaca por una frase perspicaz relativa a aquellas cosas de las que esa mujer de hoy (aparentemente) ya no se ocupa, pero que ahora volvería a hacer. Por ejemplo, “la mujer vuelve a fregar” o “vuelve a usar la tabla de planchar”.
Estas expresiones nos dan la idea de que las mujeres dejaron de encargarse de esas actividades tan nobles y que, si por esas casualidades las vuelven a hacer, ya no es para fregar la mugre propia y la de los suyos, sino para “re-fregarse” a si mismas con una esponjita vegetal o tomar un (in)merecido baño de inmersión.

Sin embargo, la impresión inicial es solo una confusión, talvez inducida por el nombre mismo de la campaña ya que el contenido de la publicidad no muestra la mínima variación en el concepto. No hay detrás de todo un cambio de mentalidad, una redistribución de roles.
La mujer no ha dejado de ser la responsable natural (¡) y espontánea de las tareas domesticas, no ha dejado de fregar o de esforzarse por la limpieza porque se haya roto ese lazo inmaterial que la une incunablemente con ese destino. Si ha dejado de hacerlo, es tan solo porque ahora tiene un lavarropas que lo haga por ella.
El mensaje es muy claro: “Dedicate a vos misma….. total, de la ropa se ocupa tu Drean”.

Me aturde el uso del posesivo.

Algunos pensarán que se trata más de una cuestión semántica, pero el “tu” no es casual. Subliminalmente nos recuerda que el lavarropas es de ella, le pertenece por derecho propio. Punto.
Aunque parezca que todo ha cambiado, todo sigue igual. En el gatopardismo de las mujeres de este siglo, ellas podrán gobernar países, dirigir empresas, ser astronautas o miembros de las Fuerzas Armadas. Podrán fumar habanos, usar corbatas y tomar viagra, pero siempre y hasta el infinito seguirán siendo dueñas del arte de lavar la ropa, entre otros menesteres.
No importa cual sea el grado de igualdad. Los varones jamás tendrán el dominio pleno sobre un lavarropas, jamás comprarán uno. Por esta razón también, nunca serán destinatarios de una publicidad de Drean.

Después de entrenar, votar una ley o decidir la fusión de una empresa ellas volverán sumisas y cansadas a llenar un cuadradito con jabón en polvo y otro con suavizante. Ellos en cambio y como suena lógico, irán a un laverap o a la tintorería de camino al golf o al torneo de futbol de Nordelta.

30 abril, 2008

Cualidad Correcta

Cuando suponía que mi capacidad de asombro estaba perdida, tuve la suerte de viajar y ver esta publicidad.
No podia creer lo que veian mis ojos... Un desodorante sin efectos afrodisíacos y con proteccion que cuida la piel? Esto sí que debe ser nuevo, pensé.
En suma, se trata de una historia divertida, fantastica y realista a la vez.
Ojalá algun creativo de Axe tenga la misma suerte que yo y pueda ver este comercial; así talvez la proxima publicidad que hagan nos sorprenda y no sea como aquellas a los que ya nos tienen muy acostumbrados, repitiendo una y otra vez hasta el cansancio la misma idea boba.

Mozo, un vaso de cicuta por favor!

Pocas publicidades me irritan tanto como estas.
Parece que en un determinado momento, las mujeres dejaron de consumir gaseosas o cervezas… De lo contrario, no veo razón para que los genios publicitarios comenzaran a excluirlas sistemáticamente como destinatarias del mensaje.
Es cierto que las mujeres siempre han sido blanco de comparaciones odiosas, pero es la primera vez que veo – por ejemplo – el uso de mujeres como si fueran “cartas”; por el amor de Dios!
En que cabeza pudo aparecer esta idea?!, y lo peor… quien pudo considerarla divertida?!
Como de apuestas se trata, apuesto a que los creadores de las mujeres/carta son seguramente un conjunto de seres masculinos que suponen ser muy graciosos y muy piolas. No podría ser de otra manera, sobre todo viendo a los 3 protagonistas elegidos para la publicidad de Pepsi Max. Con esas caras no pueden levantarse ni a la mañana, sin embargo, cada uno aparece con unas cuantas señoritas más que bonitas, redoblando la apuesta.
La idea de Brahma es aun más patética, es hasta repugnante. Pero en definitiva es mas de lo mismo y hasta me da pereza decir algo al respecto.
En fin, aparentemente, para productos como estos, sin muchas complicaciones y disponibles para cualquiera, es muy difícil hacer publicidades que lleguen a todo el mundo, o al menos a un segmento pero incluyendo a varones y mujeres.
La cuestión siempre es la misma, dividir por género y vender algo a uno degradando al otro.
En lo personal, prefiero beber cicuta antes que aceptar una Pepsi Max o una cerveza de estas…creo que lo mismo estarán pensando muchas consumidoras.
Así que señores publicitarios, a ver si nos entendemos: si quieren hacer un comercial en el que varios muchachos aparezcan como ganadores, adelante, pero para eso no es necesario que nos comparen con cartas o nos dejen como tontas caminando al lado de un infeliz que imagina hablar con carteles de vía publica.



25 abril, 2008

Que tiene que ver el chancho con la velocidad?

Este es el tipico comercial en el que no se sabe de qué se trata hasta que termina.
La primera vez que lo vi, reconozco que me asalto la curiosidad y esperé paciente hasta que apareció el logo de la "promo DUO".
En el segundo inmediatamente posterior la pregunta que rebotaba en mi cabecita era precisamente ¿que tienen que ver todos los libros y conocer todos los lugares del mundo con tener en tu casa dos servicios de una misma empresa a la vez?
Ayudenme! Me niego a creer que esta fue la mejor idea para transmitir el mensaje de "dos en uno".

Más de lo mismo

La ingenuidad al extremo.



24 abril, 2008

Cualidad ridícula

Cuando de elegir un desodorante se trata, varios factores intervienen. Muchas pueden ser las cualidades del producto, pero lo esencial sigue siendo, precisamente, su capacidad para desodorizar.
Aunque a veces se confunde con el perfume, el desodorante nos cubre ante todo una necesidad higiénica.
Sin embargo, las publicidades de desodorantes insisten en parecerse más a un programa evangélico donde predicadores con acento brasileño nos ofrecen amuletos con poderes sanadores (casi siempre una cruz berreta o una medallita chatarra).
Entonces, a los altos fines publicitarios, poco importará lo que se tenga en cuenta al elegirlo, el poder fundamental del desodorante será siempre el afrodisíaco. Bastará una sola aplicación del mágico elixir para que el sexo opuesto nos siga cual abejas tontas (…muy tontas) a la miel.
Por sorpresa, recordé que esta cualidad ridícula no tiene solo un fundamento machista…… parece que funciona para ambos sexos.
Tampoco es muy original que digamos. Es la misma desde hace más de 20 años.
Si fuera tan fácil..... la inegenuidad linda con la idiotez.





Que ganas de romper el televisor contra la pared

La publicidad, sobre todo la televisiva, es un universo incompresible para mí.
Inversiones de cifras siderales con personajes cuidadosamente seleccionados, persiguiendo incansablemente la originalidad. Certámenes y concursos recorriendo el mundo, eligiendo sistemáticamente el mejor comercial, la mejor producción, la mejor idea.
El fin que lo justifica, claramente, vender. Vendernos. Vendernos una bebida, un perfume, un celular.
Pero mi incomprensión se vuelve casi insoportable cuando veo una publicidad que no termino de entender, porque a todas luces no tiene ningún sentido, o porque parece una broma a la sensatez de cualquier humano. Atónita, reflexiono y pienso que al menos me encantaría que en letras, no importa si son chiquitas, pasara también la dirección de mail del creativo que tuvo la brillante idea e imaginó que con semejante obra podría convencernos o influirnos, para mínimanente poder suplicarle alguna explicación.
Lamentablemente, lo única alternativa es agarrar el televisor y estamparlo contra la pared como un acto de desesperación.
La publicidad televisiva es retórica. No da derecho a replica; por lo menos no a los legos que no sabemos absolutamente nada de publicidad y que solo recibimos pasivamente la avalancha de ideas geniales que después de un proceso mas o menos jerárquico de decisión, alcanzan el aire.
Podría ponerme fundamentalista e invocar la dignidad o el respeto a los potenciales consumidores, pero no hace falta ir al extremo.
La cuestión es simple. La publicidad nos acusa de estupidez.
Ya no voy a destrozar mi televisor contra la pared para defenderme del insulto.
He aquí mi respuesta. Y el que quiera oír, que oiga.