Mismo producto, dos géneros, dos objetivos, claro…. Mientras que Axe (en todas sus variantes) promete lujuria garantizada, esta versión de Impulse siglo XXI promete algo un poco mas exótico: amor verdadero.
Para ellos, el efecto es directo: una avalancha de mujeres encantadas por la esencia cual ratas tras el flautista de Hamelin.
Para ellas, lejos de provocar hordas de hombres lujuriosos, se desata un operativo rescate con helicópteros y todo, intentando impedir fallidamente que el pobre espécimen resulte hechizado.
No puedo dejar de preguntarme, qué pasaría si se encuentran un hombre Axe y una mujer Impulse true love?? La comedia perfecta?
Continuando con la línea del post anterior y por si nos quedara alguna duda, a través de la publicidad nos recuerdan permanentemente que, si hay algo a lo que las mujeres estamos absolutamente condenadas, es a la limpieza. Como esta condena (y me pregunto….cual habrá sido el delito?) pareciera no terminar nunca, las marcas de todos los productos y servicios que tengan alguna relación con el arte de fregar intentan descaradamente alivianarnos la carga en lugar de quitárnosla y se esfuerzan continuamente por descubrir formulas mágicas que la aligeren aunque sea un poco. La señora protagonista de esta publicidad plantea el dilema de manera muy cómica como una relación directamente proporcional: + platos + músculos.
Como bien lo dice su coach los músculos no se deben ni remotamente a los fierros, sino simplemente a fregar, fregar y fregar. Fregar es sinónimo de mujer.
Para solucionar el dilema existente, Magistral no da su receta magistral: no es necesario dejar de fregar, la solución es tan simple como cambiar de detergente.
Para empezar a escribir este post y en un humilde intento de descubrir que las publicidades retrógradas no son solo una cuestión argentina, traté de recopilar los spots de esta marca de jabón en polvo para distintos países de Latinoamérica. Después de ver muchos, la conclusión es poca. Todos tienen como elemento en común unir una vez mas a las mujeres con el patético rol de “fregadoras de mugre propia y ajena” (ver más), pero - y por si fuera poco - agregan ahora un ingrediente tristísimo: un cantante romántico entonando una canción melosa, como si con semejante agregado fuera mas divertido y entusiasta lavar camisas y medias. Increiblemente, eso no es todo. Hay ciertas sutilezas entre uno y otro que no pueden pasarse por alto, como por ejemplo, que para algunos países se muestra un lavarropas, mientras que para otros simplemente un balde o una tabla de lavar (elemento arcaico que parece que aun existe).
Mi opinión es predecible, aunque esta vez, las nauseas no me dejan seguir escribiendo.
Despues del aparente cambio de estilo del que hablé hace tiempo, Branca parece haber iniciado una campaña que bien podría denominarse "Como hacer comerciales cada vez peores" Todo comenzó con la pésima publicidad del día del padre. Siguio con la tristísima prublicidad del rugbier gordo en el gimnasio. Y cuando creimos haber perdido toda capacidad de asombro, nos deleita con esta vision tan propia sobre el día del amigo:
Quines son los craneos que inventan estos mamarrachos? Beavis and Butt-head?
El SPM (Síndrome Pre Menstrual) es un concepto tan vago y antiguo que nadie sabe bien en que consiste; algunos dicen que hasta es una enfermedad que expresa sus síntomas en el cuerpo y la psiquis femenina. Yo no se exactamente de qué se trata, incluso dudo de que realmente exista. En el fondo pienso que es solo un conjunto de mitos oscuros, llevados de generación en generación, que cada vez se diluyen más por tener cada vez menos asidero racional (como cuando tu abuela te dice que en “esos días” no podés lavarte la cabeza). Prueba de lo que digo es que - a pesar de existir en el mundo laboral - en los últimos 15 o 20 años nunca, pero nunca, ví mujer alguna que haya faltado al trabajo por usar el llamado “día femenino”. Si lo pensamos 2 segundos, es un permiso totalmente ridículo. Nadie deja de trabajar por esa razón y a ninguna profesional con dos dedos de frente se le ocurriría tomarse semejante licencia. Si avanzamos un poco, es hasta injusto e irracional: por el día femenino se puede faltar sin presentar un certificado médico, pero el comprobante es indispensable después de sacarte 4 muelas.
En fin, oscuro e indescifrable, el SPM continúa para algunos teniendo tantas variantes e involucrando tantas conductas que llegamos a un punto en el que una mujer no puede simplemente sentirse mal, tener dolor de panza, estar de mal humor o un poco nerviosa porque, ineludiblemente, pasará a ser catalogada como aquella “histérica” a la que seguramente “le está por venir”.
O al menos así lo piensa Anaflex, con este comercial que me dejo boquiabierta.
El día en que vea a cualquier mujer tener alguna de estas reacciones, llamaré a la policía o al manicomio, porque seguramente tendrá algo mucho mucho más grave que un simple SPM…. Lo que sea que fuere, el SPM nunca será justificación para que las mujeres se comporten como maniáticas, ridículas, desmesuradas e irracionales una vez al mes. Las conductas que describe Anaflex son degradantes. Insultan al género haciéndonos sujetos pasivos de una especie de locura sexista que nos lleva a actuar como insanas de la noche a la mañana.
Por lo demás, Anaflex es un simple analgésico, que siempre podrá calmar un dolor físico, pero ningún dolor físico, por fuerte que sea, perturba tanto a las personas.
Llego a 3 conclusiones posibles:
1.- El supuesto SPM es solo un malestar uterino que se cura con analgésicos, libre de locuras y actos inimputables; o
2.- Anaflex es solo un analgésico y como tal no sirve para aliviar el místico SPM; o bien
3.- Anaflex no es un análgesico sino un bálsamo mágico que cura dementes.
Me quedo con la estupidez del “Si Miguel!”, al menos por tonta hace reír.
Despues de una publicidad tan divertida, como la de los dos chicos que se conocen y cambian - a la vez - su aspecto para acercarse, Topline aparecio con este mamarracho de comercial. Un rockero desconocido, hablando afonico, y seduciendo mujeres (para variar). Nada que ver con los topline. Impresentable.
Fernet Branca y un claro ejemplo de como se puede pasar de una mala publicidad a otra muy buena y original. La primera es más de lo mismo, y espero se hayan dado cuenta que la dicotomía planteada no es habitual y prácticamente, existe solo en la imaginación del personaje central inspirado por algun creativo muy afortunado. La segunda, enfocada directamente sobre lo que distingue a este fernet de los demás. Un cambio de target? Puede ser... Más que eso, pienso que hubo un intento de cambio fallido con el primer comercial y una vuelta a los orígenes con el segundo. Que bien.
Como dice el refrán "lo que mal empieza mal acaba". Gracias a esta publicidad, lo que bien empieza, a veces comparte la misma suerte.
Aclaro que antes de empezar a escribir este post, me informé mínimamente sobre las pantallas de HD o alta definición. Así encontré información muy clara y sencilla en Wikipedia: una pantalla de HD o Alta Definición permite mayor ángulo de visión y ver más perfectos los detalles, ya que el ojo humano percibe mucho más los objetos en las direcciones laterales que en las de arriba y abajo.
En esta publicidad es realmente muy original la idea de resaltar los detalles, exagerándolos. Se adapta perfectamente al concepto HD y me gusto tanto que incluso sonreí.... hasta que llegó el detalle final. Además de decepcionarme y arruinar todo el comercial, literalmente me dio asco.
Estas son las preguntas que me habría gustado hacer, si hubiera existido la posibilidad de recibir alguna respuesta:
1. Si los detalles anteriores eran buenos y suficientes, para que caer en el recurso de siempre? 2. Si no se les ocurrió nada más inteligente, por qué no darse por satisfechos y detenerse a tiempo?
Estando completamente segura de que el autor es un creativo y no una creativa, me pregunto -otra vez- retóricamente:
1. Le gustaría al “Sr. Creativo” ver un miembro masculino dilatarse en una publicidad sobre una pantalla LCD? 2. Sinceramente, no le parecería de mal gusto? 3. Le gustaría que la vieran sus hijos?
Bueno, aunque sorprenda, también es de mal gusto el ejemplo contrario.
Fuera de toda elucubracion, se destaca lo esencial de los productos de origen natural: que nos ayudan a estar bien, a cuidar nuestra salud y nuestro cuerpo. No importa lo que diga Brian Weiss, nuestro "envase" es uno solo y nos tiene que durar toda la vida, en cada una de sus vueltas.
Por suerte, el conejo con su motosierra se encarga de que las vueltas no sean más de las necesarias.
Desde hace algunos años venimos escuchando con mayor o menor frecuencia acerca del avance de las mujeres en todos los escenarios. En el afán de alcanzar una pretendida igualdad en derechos y oportunidades, las mujeres han desembarcado en muchos espacios largamente considerados como reservados para el género masculino. Así, es sorprendente ver el creciente número de mujeres en todas las profesiones, en los puestos políticos (nos guste o no, nuestra presidente es el mejor ejemplo local) y en actividades que, no hace mucho, parecían impensadas para el sexo débil. Sin ir más lejos, hoy mismo leí en La Nación que será mujer uno de cada tres agentes en la futura policía porteña.
A pesar de todo, este acercamiento que en algunos aspectos parece real, no es en las cuestiones de fondo más que una triste y simple ilusión. Basta con ver las publicidades de esta campaña para la marca de lavarropas Drean, la cual -paradójicamente- se denomina “La mujer de hoy”. Subo solo dos porque como decía mi abuela, para muestra basta un botón, pero las obras son mas de dos y ninguna tiene desperdicio.
En una primera impresión, estos comerciales nos hacen pensar que todo ha cambiado y que las mujeres ya no están esencial y culturalmente condenadas a los quehaceres del hogar. Cada pieza publicitaria se destaca por una frase perspicaz relativa a aquellas cosas de las que esa mujer de hoy (aparentemente) ya no se ocupa, pero que ahora volvería a hacer. Por ejemplo, “la mujer vuelve a fregar” o “vuelve a usar la tabla de planchar”. Estas expresiones nos dan la idea de que las mujeres dejaron de encargarse de esas actividades tan nobles y que, si por esas casualidades las vuelven a hacer, ya no es para fregar la mugre propia y la de los suyos, sino para “re-fregarse” a si mismas con una esponjita vegetal o tomar un (in)merecido baño de inmersión.
Sin embargo, la impresión inicial es solo una confusión, talvez inducida por el nombre mismo de la campaña ya que el contenido de la publicidad no muestra la mínima variación en el concepto. No hay detrás de todo un cambio de mentalidad, una redistribución de roles. La mujer no ha dejado de ser la responsable natural (¡) y espontánea de las tareas domesticas, no ha dejado de fregar o de esforzarse por la limpieza porque se haya roto ese lazo inmaterial que la une incunablemente con ese destino. Si ha dejado de hacerlo, es tan solo porque ahora tiene un lavarropas que lo haga por ella. El mensaje es muy claro: “Dedicate a vos misma….. total, de la ropa se ocupa tu Drean”.
Me aturde el uso del posesivo.
Algunos pensarán que se trata más de una cuestión semántica, pero el “tu” no es casual. Subliminalmente nos recuerda que el lavarropas es de ella, le pertenece por derecho propio. Punto. Aunque parezca que todo ha cambiado, todo sigue igual. En el gatopardismo de las mujeres de este siglo, ellas podrán gobernar países, dirigir empresas, ser astronautas o miembros de las Fuerzas Armadas. Podrán fumar habanos, usar corbatas y tomar viagra, pero siempre y hasta el infinito seguirán siendo dueñas del arte de lavar la ropa, entre otros menesteres. No importa cual sea el grado de igualdad. Los varones jamás tendrán el dominio pleno sobre un lavarropas, jamás comprarán uno. Por esta razón también, nunca serán destinatarios de una publicidad de Drean.
Después de entrenar, votar una ley o decidir la fusión de una empresa ellas volverán sumisas y cansadas a llenar un cuadradito con jabón en polvo y otro con suavizante. Ellos en cambio y como suena lógico, irán a un laverap o a la tintorería de camino al golf o al torneo de futbol de Nordelta.
En los inicios del Imperio Romano, una impronta de honor y equidad determinó el origen de la "actio publiciana". A través de su ejercicio, los magistrados otorgaron amparo a situaciones que, por involucrar generalmente a extranjeros, no eran comprendidas en el derecho propio de los ciudadanos romanos. La accion Publiciana es ejemplo del derecho honorario y es una ficcion. Crea un derecho donde no lo hay.